lunes, 31 de enero de 2011

Cuando estas enamorado

Me sentía como en un día soleado y una amplia sonrisa invadía mi rostro, respiraba todo el aire del universo y lo contenía en mis pulmones olvidando compartirlo.


Sentía como si todos me sonrieran y no me importaba cantar, saltar o bailar en público, sólo sentía la felicidad de tenerlo.


Leía sus mensajes cada cinco minutos y el tiempo que no me escribía se hacía eterno.

Imaginaba nuestros los próximos encuentros y terminaba un beso... con otro beso.


Me costaba despedirme a pesar de que lo iba a ver al día siguiente. Le hablaba a todos sobre ti, me fijaba en cada detalle de tu cuerpo, quería tocarte mientras dormíamos para asegurarme que estabas allí.


Te tomaba continuamente fotos mentales y tu media sonrisa volcaba mi corazón. No te veía ningún defecto y te amaba tal cual eras. Cuando te veía la gente desaparecía y, a través de la mirada, te mostraba mi alma y admiraba la tuya.

Casi podía ver fuegos artificiales cuando me besabas y cada día que pasaba me aferraba más a ti para nunca dejarte ir.